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¿Sabía que pueden ingresar a su conjunto residencial sin forzar rejas ni romper cerraduras? Una de las modalidades más frecuentes en copropiedades es conocida como “trencito”. Ocurre cuando un vehículo o una persona no autorizada aprovecha que un residente abre la talanquera o la puerta peatonal y se introduce justo antes de que esta cierre. En cuestión de segundos, alguien ajeno ya está dentro, sin haber vulnerado físicamente ningún sistema.

Este tipo de ingreso indebido no depende de fallas tecnológicas, sino de descuidos momentáneos en el control de acceso. Por eso, la prevención comienza con hábitos simples pero determinantes. Esperar siempre a que la puerta o talanquera cierre completamente antes de avanzar, no permitir que desconocidos ingresen detrás suyo y mantener atención al entorno inmediato son acciones que reducen significativamente el riesgo.

La seguridad residencial no se basa únicamente en cámaras, controles automatizados o personal de vigilancia. También requiere compromiso individual. Esos pocos segundos en los que se decide esperar o avanzar pueden marcar la diferencia entre un acceso seguro y una vulneración del perímetro.

Si observa movimientos sospechosos o intentos de ingreso no autorizados, es fundamental reportarlos de inmediato a portería o a la administración para activar los protocolos establecidos. La vigilancia preventiva es una responsabilidad compartida.

En Sevin Ltda promovemos una cultura de seguridad basada en la atención, la prevención y la toma de decisiones responsables. Para más recomendaciones de seguridad, puede seguirnos en nuestras redes sociales como @sevin.ltda.

Espere, observe y actúe con responsabilidad; cinco segundos pueden proteger toda su comunidad.

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