Círculos de Confianza y Redes de Apoyo
- Asegúrate de conocer bien la trayectoria y actitud de familiares, vecinos, amigos o cuidadores a quienes encargas el cuidado de tus hijos.
- Procura que los entornos donde se quedan tus hijos sean transparentes y de tu entera confianza.
- Mantén contacto constante durante tu jornada laboral (una llamada breve o un mensaje para saber cómo están y con quién se encuentran).
Comunicación Abierta y Escucha Activa
- Enseña a tus hijos que pueden contarte cualquier cosa sin temor a ser regañados o castigados.
- Si tu hijo(a) te dice que alguien lo hace sentir incómodo(a), asustado(a) o molesto(a), créele siempre e investiga de inmediato.
- Enseña que nadie debe pedirles guardar “secretos” sobre juegos, caricias o situaciones que los hagan sentir incómodos.
Autocuidado y Límites Corporales
- Enseña desde temprana edad el nombre correcto de sus partes íntimas y que nadie tiene derecho a tocarlas ni a pedirles que ellos toquen las de otros.
- Refuerza en tus hijos el derecho a decir “NO” cuando sientan invadido su espacio personal, incluso ante adultos cercanos.
- Supervisa el uso del celular e internet. Oriéntalos sobre los riesgos de hablar con desconocidos o compartir fotos privadas en entornos digitales.
Señales de Alerta a las que Debes Estar Atento
- Cambios repentinos en el comportamiento (aislamiento, agresividad o tristeza profunda).
- Miedo injustificado hacia una persona o lugar en particular.
- Alteraciones en el sueño (pesadillas frecuentes) o bajón en el rendimiento escolar.
- Lesiones físicas sin explicación o quejas recurrentes de dolor.
Canales de Apoyo y Rutas de Atención
- Líneas nacionales de protección:
- ICBF: Línea 141 (Atención a la infancia y adolescencia).
- Fiscalía / Policía: Línea 122 o 123.
- Línea de orientación a mujeres víctimas de violencia: Línea 155.
- Apoyo Institucional / ARL: Recuerda que cuentas con el servicio de orientación y asesoramiento psicosocial de la empresa para acompañarte a ti y a tu familia cuando lo necesites.